20.5.09

VIDA DE RATAS, PENSAMIENTO DE LAUCHAS

VIDA DE RATAS

Fue a principios de los 90´s. Vivíamos mi amiga Claudia y yo en una casa de 5 ambientes en el barrio de Monserrat. Yo era cobradora de un corredor de armazones importante, y trabajaba de acompañante terapeútico en una residencia psiquiátrica. Comenzaba a escribir en el Aguante, militaba en la JI, hacía grupo de estudio y psicoanálisis, grupo de escritura con Tom Lupo y me la pasaba muy bien. Claudia había comenzado a trabajar en una clínica de adictos en capital, y a veces no coincidíamos con los horarios.
Una tarde llegué a casa después del mediodía, dispuesta a hacer la nada misma. La casa tenía un patio y a él asomaban las puertas de 3 habitaciones: la última era la mía. Yo quise dirigirme a la cocina y unas veloces patitas se cruzaron ante mis ojos. Dos ojitos pestañearon desde la puerta de la cocina, como intentando hacer contacto, quedé paralizada. Cuando el ser animal de bigotitos y patitas veloces se escabulló por el living, yo atiné a tomar la mochila, dos libros, y partir a mi refugio. El bar Manolito se ubicaba en Combate de los Pozos y Carlos Calvo. Estaba comandado por Herminia, que tras 50 años en Argentina hablaba como si viviera en Galicia. Su hermana tenía el almacén de al lado, entre las dos sumaban 140 años.
Fue la herencia de sus padres: el bar y la cultura del trabajo y el sacrificio.
Herminia abría el bar Manolito a las 7 de la mañana y hasta que no se iba el último lumpen no lo cerraba. Las botellas juntaban polvo en las estanterías, pero hacía las hamburguesas más increíbles del planeta. Yo ya les conté, pero en esa época hasta tener teléfono de línea que anduviera era dificultoso. Claudia llegó a casa a la tarde, no me encontró y fue hasta el bar: allí supo de la simpática visita de ojitos vivaces y fuí clara con ella: “Hasta que sepa que en casa no está esa horrenda rata yo no vuelvo”.



Claudia había conocido a Tuqui un tiempo antes. Tuqui trabajaba con Bobby Flores a la tarde e iba a la Heavy dos o tres veces por semana. Le habíamos mangueado unas entradas para ver a Violadores y Claudia lo llamó y le contó lo que pasaba. Tuqui –que no estaba muy ocupado nunca- nos mandó saludos en el programa de Bobby Flores y de paso solicitó un exterminador de roedores para sus amigas, a las que apodó “Las Lauchas de Constitución”. Los amigos del Aguante, a los que yo había llamado, cayeron por la tarde y munidos de escobas, dieron vuelta la casa: ni rastros de la visitante. A la noche cayó la Brigada pesada: Tuqui llegó con el Ruso Verea, Nagy y algún tachero amigo a combatir la pesadilla. Como había gente entrando y saliendo de la casa yo tomé coraje, volví y me dí por vencida: la laucha, rata o lo que fuera se había ido al carajo. Las teorías científicas indican que si hay gente los roedores se asustan. Pero yo les tengo miedo: chau ciencia, hola irracionalidad.
El living de Carlos Calvo lucía a pleno con gentes diversas: los chicos del Aguante, Tuqui, el Ruso, Nagy, el tachero, nuestra amiga Verónica –ella vivía en Morón y yo la había llamado llorando- y quién sabe que otras personas. Cuando amaneció la casa quedó vacía, nunca volvimos a saber de la laucha, rata, feroz roedor o lo que fuera.
Yo no dormí, y en un par de horas comenzamos a buscar un antídoto eficaz contra los roedores: así llegó Fito, porque mis padres tenían una vecina que regalaba gatos. A mí no me gustaban los gatos, pero no me daban miedo como me dan ratas, ratones, lauchas. Al otro día Tuqui y luego el Ruso y Nagy mandaban saludos a las Lauchas de Constitución. Ya con Fito en casa, yo pude dormir. Y como había quedado buena onda, pensamos en hacer una nota con el Ruso y Nagy para el Aguante. La hicimos. Yo era fan del programa, y tuvo que ver –los que estudian sabran- con la época de cursada y exámenes. La noche se hace ideal para estudiar, y todo distrae, pero el silencio abruma, entonces ahí aparecía la radio. Al principio escuchar la Heavy era como experimentar con hongos: Sepultura, Red Hot Chili Peppers, V8, Motörhead.... quiénes eran???? Con lo cual a la música le daba poca bola, pero me tomaba el tiempo para los intervalos hablados: los monólogos del Ruso, la pasión automovilista de Nagy (Chivo vs. Ford), la rapidez irónica de Tuqui, esas rarezas que presentaba César Fuentes Rodríguez (ya contará de como sonó Nirvana en una radio por primera vez en Argentina), las entrevistas, una chica que escribía literatura erótica, esas cosas. Siempre me acuerdo de un programa con las Hermanas Nervio que fue antológico, y todo a partir de la 1 de la mañana. Y yo leyendo Psicopatología, Técnicas proyectivas, Psicología de la personalidad, mis últimas materias. El café y la radio me sostenían despierta.
Un día me enteré que en Domingos para la Juventud (un programa pedorro donde los jóvenes concursaban por un viaje de egresados a Bariloche pero que fue un semillero under porque tocaron desde Los Cadillacs hasta los Pericos, desde Los Violadores hasta Los Intocables) un padre se había muerto de un paro cardíaco en un juego donde participaba junto a su hijo, y le mandé una carta al Ruso. Porque el señor no solo había muerto en cámara, sino que lo habían repetido en cámara lenta y en distintos momentos en el canal. Me pareció obsceno. Y un día de marzo de 1992 Cristina, la mujer del Ruso, me llamó a Carlos Calvo para preguntarme si quería escribir para la Heavy. Me dió una cita para encontrarme con el Ruso y allí fuímos con Claudia. Él dijo: “Escriban una columna, se va a llamar “Vida de Ratas, pensamiento de lauchas”.
A Claudia no le gusta mucho escribir, pero acompañó. Al mes ibamos más seguido, y comenzamos a colaborar con los teléfonos. Andaba por allí el Coyote y la agenda la llevaba Cristina W., la mujer histórica del Ruso. En la Heavy el teléfono sonaba todo el tiempo, lo juro. Eramos dos, y a veces tres, y nos costaba anotar. Por supuesto no había un centavo, pero el Ruso nos vió pasta supongo y lo primero que tuvimos que hacer en misión oficial fue ver a Ian Gillian en Obras. Pido disculpas porque sé que hay gente fanática de este tipo de música, pero yo a los 15 minutos quería que aterrice un helicóptero y huir. Luego comencé a escribir otras cosas, comenzamos a hacer especiales a los cuales nombramos como La Calle Habla (no sé si alguno se acordará, pero hicimos mesas redondas sobre HIV/Sida, Servicio Militar, Edictos policiales, Tribus Urbanas y uno muy polémico, bajo el título: “Ser de verdad”, porque por esos años había una batahola en relación al heavy puro, al de Halley, el punk de los vascos, el punk inglés, el glam...). Con César Fuentes Rodríguez hicimos dos especiales antólogicos: Complejo de Edipo y Complejo de Electra. Un montón de colegas me llamaban agradeciendo lo mucho que se habían divertido: era un programa de Heavy en la radio más escuchada, y nosotros disertando desde el psicoanálisis y la filosofía a la una de la mañana. Luego bajábamos con el grabador para que las bandas chivearan sus fechas, y hubo noches con 40 personas en el hall esperando su turno. Hicimos entrevistas grabadas (En que Andan), festejamos cumpleaños y celebramos fin de año con 4 mesas a 5 músicos por cada (Cristian Aldana, Gamexane, Ciro Pertusi, Mario Ian, Pappo, y 15 más) (la idea era la mezcla, la diversidad).
Yo ya era productora, y lo que más disfrutaba eran las vacaciones del Ruso y de Fede Kanemann (el que llevó la idea de hacer un programa Heavy a la radio cuando tenía 18 años, y estaba entrando al Servicio Militar Obligatorio, él que musicaliza actualmente parte de FM Kabul, él que hace fiestas con espíritu Joan Jett y Twisted Sisters) porque entonces la lista de temas era... una desviación ideológica!
Tuvimos experiencias increíbles: Joey Ramone cayéndose de la silla con sus discos, Lanata y el Ruso con una botella de whisky hablando sin parar, Favio Posca en su época del Perro y a mil por hora, el Palo Pandolfo en pedo, casi sin poder emitir palabras, yo convenciendo al Ruso por meses para que invitara a Coleman a cenar –un año hicimos cenas los domingos- y Coleman con sus exigencias: ensalada de berro y ajo, vino de tal marca, bife a tal punto de cocción, Coleman no contestando el teléfono, Coleman dejándonos plantados, la sonrisa del Ruso diciéndome “Lemmy viene, cierto?” y un programa increíble a toda música, Slash y los spaghettis mezclados con ensalada y vodka, Los Brujos viniendo disfrazados a una nota, Ronnie James Dio con plataformas y capa entrando haciendo los cuernitos, Iorio subiendo y bajando escaleras, los chicos HC y sus primeros CD´s. Tambien tuvimos muchas diferencias internas (putos glamorosos vs punks, sinfónicos vs HC, heavys vs virtuosos).
El Ruso era un imán: toda radio trucha, todo periódico independiente, todo estudiante de comunicación quería entrevistarlo. Y el accedía, nunca perdió eso.
Fue una locura!.
Se terminó en diciembre de 1995, y cada uno de nosotros eligió un tema para despedirse. Yo lo hice con “Ellos dicen mierda, nosotros amén!”.




En ell próximo Vida de Ratas les cuento del cantante de esa banda. Porque ahora el Vida de Ratas ya no es pensamiento de lauchas, y está muy cómodo en este nuevo Stay Free.

Salud a los amigos!

31 comentarios:

Torkaerius dijo...

excelente!!! gracias por compartir esto :D

saludos

Sanguche dijo...

El vida de ratas es siempre un placer, pero he de confesar que, por razones personales, el que mas me gusto fue el de Ricky.
Adió

shhhheni ~ dijo...

Excelente. Como todos los "vida de ratas". Me transportan a esos pasillos de la radio, y a cada lugar y situación que describen en cada uno de ellos. Me hubiera gustado tanto vivir en esa epoca de los 90's. Yo vivia, pero tenía pañales y tomaba la teta.
Aprovecho ahora, que me arme mi propio blog, para dejarles un comentario y felicitarlos por el laburo que hacen, todos y cada uno de los que forman el staff de SF. Les agradece, Marcelo Palermo ~

Andrews dijo...

esta muy bueno esto

Javibishop dijo...

que epocas....justo el sabado, despues de ver a down by law, con amigo comentabamos lo bueno que estaba ese programa!....q lindas epocas! no podrias publicar la imagene(heavy02.jgp)?
Gracias por hacerme recordar tan lindos momentos!.

bonito lunch dijo...

la musica heavy me gusta muy poco, pero el programa lo escuchaba porque a esa hora no habia nada y me gustaba nagy y el ruso .
buenisima la cronica, como todas las que escribis.

Prometeo dijo...

Miriam, te odio. Cada vez que te leo entro en la maquina del tiempo y me voy 15 años para atras, me crece el pelo casi hasta la cintura y estoy sentado en el taxi esperando que termine el programa para llevar a nagy.
Y para no aburrirme hacía migas con los pibes que paraban en la puerta de la radio (Uno de los mas emblemáticos era el gordo de Caraza), escribíamos mensajitos y el de seguridad los subía... Siempre les digo a los nardos oficinistas que tengo de compañeros, que suerte tuve de vivir esas épocas... (y que GIGANTESCA suerte tuviste vos de vivirlo desde adentro(ademas de odiarte te envidio :p))

Y como dice Ricardo, no olvidé...

Fede dijo...

Por fin pude ver un registro fotográfico de Nagy gordo. Aguante Vida de Ratas!

FOK dijo...

q increíble! yo tambien escuchaba la heavy rock and pop, me acuerdo de la chica q escribía cosas eróticas !

tuve ratas en dos ocasiones, en mi casa, una vez, detrás de la cocina, que tuve q matarla envenenándola. Y después, tuve ratas debajo del parquet, que eran como algo que lo podía sentir, pero no ver, y era desesperante. Tambien las envenené. Ahora tengo un gato negro que se llama Gastón, que custodia mi hogar.

Qué bueno que haya gente que llegue a lugares de masividad, pero que no pierda el espíritu de dar notas para medios independientes

un sludo

Rips dijo...

Amigos, hoy en RIPS, un nuevo programa de radio, tendremos el honor de tener a Miriam recordando a Joey Ramones en aquellos dorados 90. Los invitamos a sintonizarla a las 19 puntual por www.radioatomika.blogspot.com
Saludos y gracias por el espacio!
RIPS

Antonello dijo...

Vean a estos repelotudos españolitos. Esté buenazo lo que hace. En alta definición!

http://www.youtube.com/watch?v=rQlj3V4fv0s

punk luddita dijo...

Todo un manifiesto de época M...

y ese final a lo grande, con la Polla...

seguí escribiendo tus crónicas Miriam, este Stay Free se las merece!

Eze dijo...

genial como siempre,yo agarre la ultima etapa de la heavy pero me acuerdo de escuharlos todos los dias y dormirme con la radio prendida.
saludos!

carica dijo...

juventud divino tesoro! me gusta pensar que todo eso sigue ocurriendo y hay pibes y pibas ahi afuera repitiendo historias parecidas.

Teby dijo...

Las noches de estudio....cafe, bayaspirina....a mimucho no me gusta estudiar de noche...peeeero, lamentablemente en estos dias no hay una mierda para escuchar por las madrugadas (salvo que te guste Obi Defino....nahhh...imposible).
Te amigaste con los felinos ??? a mi tampoco me gustaban, hasta que por la misma razon cayo Pepe a casa a descontrolar y a generar otros quilombos que no generan las ratas.
Me encanta conocer la historia por dentro de esa epoca de la r&p !

Un beso grande MM !

TEBY.

huerta dijo...

http://orgazmika.blogspot.com/
por favor difundir
la mano dura de macro facsista se hace presente
es hora de juntarse a repudiar estos actos

gracias por el espacio
stay free amigos!!!

Rips dijo...

Miriam! Gracias por estar en RIPS hablando de Joey, muy interesante y muy buena onda la tuya.
Un gran beso!
RIPS

santic dijo...

genial la seccion, como siempre!!!
la imagen de Dio entrando con una capa y haciendo los cuernitos debe haber sido antologica
y lo dice un tipo al que el metal no le produce demasiado

Tucho dijo...

Basta Eme, al menos dejá un día en el medio... ¡te estás robando Stay Free!

Excelente otra vez.

Hugo dijo...

Yo escuchaba la heavy desde sus inicios, pero como la mayoría lo hacía acostado con la radio pegada a la oreja porque los demás en casa se levantaban temprano. Por el '91 consigo mi primer trabajo mas o menos en serio atendiendo una sala de video juegos en Esmeralda y Lavalle... de 1 a 9 de la mañana. Había que lidiar con borrachos, transas, pungas y toda la fauna de la zona. Terminé dos veces a las trompadas cuando algún "amigo" de la noche se quiso llevar la recaudación.En invierno hacía mucho frío porque habían sacado la puerta y en verano te cocinabas porque no corría el aire. Lo que hacía que este lugar valiera la pena es que podía escuchar la Heavy a todo volumen.
Mirá donde estamos hoy EME, destino tal vez?
Ella me entiende.

chudi dijo...

buenas historias, igual algo medio loco como de una rata llegaste a los ramones y de ahi a la polla, no importa! muy buena imagen mental de la situacion =D

Nadie se acuerda de la convencion de las tribus? ese era otro programa con magia

Discos de Piedra dijo...

qué bueno tu relato, EME...

aquí desde las xierras del tandil , agradeciendo esta válvula de escape en que se está convirtiendo Stay Free

salvémonos entre todos!!

abrazos y alegría!

nacho

retropolifonica dijo...

wuajajajajajajajajajajjajjjjaja

Anónimo dijo...

felicitaciones por todo lo que hasta ahora llevo leido!!! si bien debe existir una diferencia de edades, el haberme criado en las locaciones que mencionas me lo hace todo muy calido!!!!
sldos
agu

ezec dijo...

nooooo loco! laputaqlopario!
q buena onda! dejate de joder!.
jajaj ;D
y xq se despidieron de todo eso?
epocas de oro!

Muzza dijo...

Con esa ceguera característica y media pelotuda del fanático, digo que esta es la columna que más me gusta, definitivamente. Menos mal que la guardé para leerla tranquilo el sábado.

Y sobre La Heavy, siempre fue casi como un mito para mí, yo agarré la época de Tiempos Violentos, que no sé si fue la mejor, pero fue la mía.

Un placer leerte, como siempre Miriam, y es bueno saber por qué "Vida de ratas" se llama así.

Parece que nunca se te van a acabar las anécdotas.

Perro Negro dijo...

Impecable, como siempre.
Yo amé ese programa cómo oyente y lamento cada puto día de mi vida que enciendo la radio de madrugada que no haya algo así. Recuerdo cosas increíbles por la atención con que lo escuchaba. Aprendí miles de cosas, y no terminé en una sanja gracias a las palabras del ruso. Leí Bakunin gracias a César, conocí música increíble (cosa que hoy de no ser por internet, en la radio es imposible), recuerdo el programa de las Hermanas Nervio con Tuqui diciendo "menos mal que no trajiste las tetas porque están robando", a la CORREPI, a Charlie Harper, etc...

Lo más loco es que te encontrabas los fines de semana con la gente del programa y charlaba y compartía con vos del modo más natural, en la puta vida te miraban de costado al punto de haber ido a la casa de tuqui, o volverme de un Velez en bondi con el ruso y eso sin contar que eramos miles de hincha pelotas dando vueltas... (Dicho sea de paso, vive Isoterma?)

Bueno, todos recuerdos nostálgicos de hombre envejeciendo, bien, ahora, la cuestión es la política.

A pesar de los promisorios tiempos del 2001, golpazo de cromagñón mediante, lo sé, parece que no hemos podido recuperar el terreno perdido, en que las iniciativas culturales podían ser plasmadas a nivel masivo...

Da mucho para hablar pero los músicos que últimamente vienen accediendo a los medios masivos son cómplices de haber aceptado la modalidad de acceso que forjó el aparato cultural neoliberal de los 90. Hoy es pegarla. Hoy un Radio Olmos no se les cruza por la cabeza a nadie. Si te invitan a una radio y el conductor te verduguea, sonrisa y a cuidar el espacio que te ofrecen.

Las radios monopólicas del dial, le ofrecen a las personas una realidad espejada de la de la televisión y hasta se da un fenómeno nuevo, hay hinchas de los programas que utilizan el rating cómo un resultado de fútbol cómo si fueran accionistas de sus productoras. Alienación extrema.

Por supuesto hay excepciones, ahora ¿Son valoradas?

fulano/martínvillarroel dijo...

Cuánto viviremos?
Cuánto tiempo moriremos?
en esta absurda derrota sin final!!!

Pablo Aragone dijo...

excelente! gracias por estos relatos, un placer leerte

saludos!

Édgar Adrián Mora dijo...

En general no tengo la referencia directa de lo que hablas (en término de personajes, programas y sensaciones), pero la crónica es muuy buena.
En México había una experiencia radiofónica parecida que se llamaba Rock 101, en donde por igual había programas de debate, de poesía vampírica, especiales de subgéneros, lanzamientos locales y, sobre todo, buena música. El final de la estación, en 1996, se debió a que los dueños exigían cada vez más la inclusión de "música comercial" (que en México quiere decir pop ramplón si se habla de música en español o dance machacante si se habla de música en inglés). Todo se fue a la mierda, a pesar de que un público numeroso realizó diversas manifestaciones para impedir su cierre. Puedes checar la historia aquí:

http://es.wikipedia.org/wiki/ROCK_101

y revisar algunas de las emisiones acá:

http://www.rock101.com.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=47&Itemid=55

Bendito internet.

Un saludo.

É. A.

Pablo dijo...

Miriam se me cae un lagrimón. La Heavy la escuché muy poco (cuando la levantaron yo tenía 13/14), pero era fiel oyente de Tiempos Violentos. Recuerdo la impotencia que me dio cuando los levantaron de su horario habitual de 12 a 3 de la mañana. (creo que fue en el 99), hubo juntada de firmas y varias sentadas en la puerta de la radio. Los ejecutivos de Rock&pop consideraban que los oyentes del programa no daban con el "target" que exigía la industria cultural para insertar su productos.
Ese acontecimiento marcó mi forma de pensar, y que me haya cambiado de carrera (de CS Biológicas a Cs de la Comunicación)
Estoy contento a los 28 años de encontrar este espacio de pensamiento libre y estímulo para la creación de espacios alternativos a la gran picadora de carne que conforma este sistema de medios.