26.6.09

Para Hetfield que lo mira por you tube

CULTURA DOWNLOAD

Esta sección nace como una manera de poner nuestro granito de arena en lo que respecta a la difusión de los nuevos modos que tiene el mercado consecuencia de esto que llamamos internet. Digase Copyleft, licencias creative commons, p2p, sharing, etc etc etc. Pondremos un poco de info, recomendaremos material y para cerrar la historia hablaremos con músicos, donde nos dirán que opinan al respecto de todo esto que tanto "los perjudica".


David Bravo en el 2005 escribió un ensayo, que público bajo licencia Creative Commons, llamado "Copia este libro". El mismo esta dedicado a los nuevos medios de comunicacion, la propiedad intelectual, la industria discográfica y todo lo que tienen que ver con el avance de internet cambiando el modo de consumo de los usuarios. A continuación le compartimos un fragmento muy interesante.



QUE EL MERCADO VENGA A MAHOMA
Tal y como se explica en el libro Free Culture, cuando los hermanos Wright inventaron
el aeroplano, las leyes estadounidenses, redactadas en los tiempos en los que la posibilidad de volar era ciencia ficción, establecían que el dueño de una propiedad poseía, además de la superficie, todo lo que hay arriba “hasta una extensión indefinida”. Esta ley que extendía teóricamente la propiedad hasta las estrellas y más allá, chocaba con la nueva realidad que suponían los aviones. Estos aparatos, inimaginables hacía solo unos pocos años, violaban el derecho de propiedad cada vez que sobrevolaban tierras ajenas. Los granjeros Thomas Lee y Tinie Causby, estaban enojados porque los aviones militares volaban demasiado bajo, así que demandaron al gobierno por allanar sus propiedades. El Tribunal Supremo admitió que existía la doctrina que establecía que “la propiedad se extendía hasta la periferia del universo” pero dijo que esa doctrina no tenía cabida en el mundo moderno. Para el tribunal “el sentido común se rebela ante esa idea. Reconocer semejantes reclamaciones privadas al espacio aéreo bloquearía estas autopistas, interferiría seriamente con su control y desarrollo en beneficio del público, y transferiría a manos privadas aquello a lo que solamente el público justamente tiene derecho”.

Cuando en 1933, Amstrong inventó la radio FM que superaba con creces la calidad
de la AM, a la RCA, para la que Amstrong trabajaba, no le sentó demasiado bien. El presidente de esa compañía explicó el motivo de su enfado: “Pensaba que Amstrong inventaría algún tipo de filtro que eliminara la estática de nuestra radio AM. No pensaba que empezaría una revolución, que empezaría toda una maldita industria que competiría con la RCA”. Las presiones legales y económicas que llevó a cabo la RCA para que el invento no saliera adelante fueron tan asfixiantes que en 1954, Amstrong, tras un lustro de litigios y en la más absoluta bancarrota, le dejó una nota a su mujer y después saltó por la ventana.
Las dos historias tienen un denominador común evidente: un nuevo invento que beneficia al interés público choca con un interés privado. La única diferencia entre la primera y la segunda historia es que la RCA tenía algo de lo que los Causby carecían: un montón de pasta.

La industria discográfica, con una facturación según Courtney Love de 40.000 millones de dólares anuales, está empeñada en que los nuevos aviones no sobrevuelen sus propiedades. Ya son más de 150.000.000 de personas las que lo hacen en todo el mundo, y entre la alternativa de perseguirlos y la de adaptarse a la nueva realidad, la industria se decanta por morir matando. Este negocio que es amenazado por el contratiempo de que estamos en el siglo XXI pretende sostenerse a base de miedo, adoctrinamiento y demandas en una batalla perdida que intenta el imposible de congelar el tiempo.
Cuando se habla de buscar alternativas para la remuneración del trabajo de los autores, algunos músicos reaccionan como Teo Cardalda, que dice que le parece escandaloso que alguien se empeñe en decirle cómo debe ganarse la vida. En realidad, el único que se empeña en decírselo es el calendario que marca el año 2005. Si recomiendas a un amigo que se olvide de su pretensión de ser taxista conduciendo un troncomóvil, él podría reprocharte que te estás metiendo en su forma de ganarse el pan, pero eso no impedirá que termine en la ruina económica en poco tiempo. Independientemente del debate en torno a si está bien o mal el intercambio en Internet, la realidad es que ese intercambio existe y que nada hace indicar que vaya a desaparecer. Cada demanda contra estas redes ha supuesto un incentivo excelente para que los programadores las mejoren y las blinden.

Lo que no esperaba la RIAA cuando acabó con Napster es que éste dejara descendencia. No solo no consiguieron acabar con el intercambio, sino que este ataque motivó la multiplicación de las redes P2P y de sus usuarios. Considerar que es imposible de frenar esta realidad no es cantar victoria antes de librar batalla, sino que los mismos fundamentalistas del copyright lo reconocen. En EEUU, donde las multinacionales han sido pioneras en la mala estrategia de marketing que supone demandar a sus clientes, parece que empiezan a darse cuenta de que el tren es imparable. Un grupo de especialistas comisionado por Microsoft dijo que la batalla contra las descargas de música “está perdida”. Cary Sherman, presidente de la RIAA, dice que “no hay forma de combatir las descargas de música”. La única razón por la que siguen interponiendo demandas a adolescentes no debe ser entonces la de procurar parar lo que reconocen imparable sino la que a veces se les escapa entre declaración y declaración. Matt Oppenheim, vicepresidente de la misma asociación, se frota las manos mientras dice que están recibiendo “un montón de llamadas” y que prevén “alcanzar muchos acuerdos extrajudiciales”. El hecho de que sean ciudadanos honrados a los que les están dando la alternativa del tribunal o la bancarrota a pesar de que saben que eso no arreglará nada, no parece importar a aquellos que solo entienden la frase “maximización del beneficio”.
El 20 de Octubre de 2004, Alejandro Amenábar dijo que a día de hoy lo que más le preocupaba era “el fenómeno de la piratería”. Para el director, los avances tecnológicos “han creado un monstruo: la capacidad cada vez más rápida y exacta de copiar una obra con un coste mínimo. Esto, por más que se intente justificar desde algunos sectores, rompe las reglas del juego y pone en peligro la pervivencia de nuestro oficio". Las reglas del juego a las que se refiere el director son concretamente las reglas del juego que impuso una industria que tenía el monopolio de esos instrumentos capaces de hacer copias rápidas y exactas de una obra. Esas reglas del juego decidían la cultura que iba a producirse, dónde se iba a distribuir y, mediante el precio, qué sector social iba a poder acceder a ella. Esas son, precisamente, las reglas del juego que hacen que la cultura sea para quien pueda pagarla. Las reglas del juego, al contrario de lo que Amenábar cree, no son mandatos divinos escritos con sangre sino que son creadas por los seres humanos y, tal y como las hicieron, pueden deshacerlas. Esas reglas que excluyen a la mayoría no casan bien ni con el momento tecnológico en el que vivimos ni con la mentalidad de los ciudadanos que han terminado por reivindicar que o jugamos todos o rompemos la baraja.
El monstruo al que se refiere el director no es nuevo. En 1908 lo fueron los rollos de piano, un sistema de cartuchos perforados que mediante un determinado dispositivo tocaba música automáticamente. La editora musical White-Smith demandó a Apollo Co, responsable de esta nueva amenaza que acabaría con la música y que, en aquel momento, rompía las reglas del juego.

En 1983, Jack Valenti, el que fuera presidente de la MPAA, dijo en el Congreso en referencia al vídeo casero que "la creciente amenaza representada por esa nueva tecnología pone en peligro la vitalidad económica y el futuro de toda nuestra industria. Esa nueva tecnología es al productor de cine y al público americano lo que el estrangulador de Boston es a la mujer que está sola en casa". La capacidad para hacer comparaciones graciosas no se agotaba con esas declaraciones, Valenti también usó ese recurso cuando hizo una de esas profecías apocalípticas sobre el vídeo casero y que tanto le gustan a la industria: “cuando haya veinte, treinta, cuarenta millones de estos aparatos en este país, seremos invadidos por millones de tenias, que devorarán el mismo corazón y esencia de la propiedad más preciosa que tiene el dueño de copyright, su derecho de copia”.
Valenti es un hombre moderno y se actualiza ante las nuevas amenazas. A pesar de que el vídeo casero no devoró el corazón de nadie, convirtiéndose en cambio en el mayor negocio de la industria del cine hasta la fecha, el bueno de Jack ahora está seguro de acertar con su nueva predicción. Con su estilo particular combina profecías con amables comparaciones cuando dice que la piratería es “su propia guerra contra el terrorismo”. Tio Jack te advierte: “una vez que las líneas [de banda ancha] y los abonados al acceso rápido empiecen a aumentar, nos puede aterrorizar lo que está ocurriendo. ¡Cuidado, Estados Unidos!”.
El miedo, el insulto y la criminalización han sido siempre la estrategia favorita de la industria ante cualquier avance que pusiera en duda su modelo de negocio. Los nuevos inventos que cambian el estado de las cosas son las representaciones de un demonio que hay que eliminar rompiendo a la máquina. Para Eric, de Los Planetas, el mayor deseo que podía pedir para el año 2003 era que le cortaran la cabeza “al que comercializó el aparato de grabar CDs” y que se la trajeran “encima de un disco pirata”. La animadversión viene de antiguo, cuando en los años 70 comenzó a generalizarse la práctica de la copia de casetes, la industria hizo todo lo posible por frenar tan peligrosa costumbre. A los que hoy seguimos de cerca la persecución de las copias hechas desde Internet, la campaña que se hizo para frenar a las de casete nos resulta familiar. En ella se incluían dos tibias cruzadas y un sucinto mensaje: "Las grabaciones caseras están matando la música".


ENTREVISTA

Todos los últimos viernes del mes, cuando publiquemos esta columna, iremos hablando con distintos músicos para que nos den su opinión sobre toda esta movida que STAY FREE empezó hace 3 años y que tiene que ver con la descarga de música por internet. En todo este tiempo nos encontramos con muchos grupos que se ponian contento con la difusion, como asi también con otros que se enojaron mucho por esto. Como para arrancar, charle con un amigo de la casa, el Sr. Sebastián Serpino, guitarrista de superhéroes, una banda independiente de la Argentina que se encuentra grabando un cd doble, bautizado "Bilardo / Menotti" (!!), que publicarán bajo licencia creative commons para descargarse de manera gratuita desde su página oficial. Por lo que me pareció que era lo ideal arrancar con ellos.
En próximas entregas ire a buscar a las bandas que no se copan mucho con esto (los viejos lectores de esta página recordarán algún episodio en el que fuimos protagonistas hace unos años) para que den su parecer libremente.

Su próximo cd lo van a editar en primera instancia por internet: ¿Por qué ese cambio y no editarlo de la forma tradicional?
Tiene 2 ventajas basicas:
- La forma que le llega al público es directa (no tenés que ir a una disqueria a comprarlo).
- Es más economico, para nosotros y para el que lo quiere escuchar (no tenemos que hacer el arte del disco, no tenemos que distribuirlo, no tenemos que hacer copias y esperar a que nos las entreguen)
Tambien somos concientes que no toda la gente tiene internet, si vienen a algun recital, se lo podemos descargar en un reproductor de mp3, si traen un CD se lo podemos copiar también.


Desde hace años esta el debate de que la descarga de musica por internet perjudica a las bandas, a ustedes que son una banda independiente, supuestamente "los mas afectados" por no tener una gran cantidad de venta de sus cds, que tanto los perjudico esto?
No me pude comprar una casa en algun barrio cerrado, esto es en gran parte culpa de internet y un poquito a la falta de talento de nuestra parte.

Entonces si a ustedes no los perjudico demasiado, ¿a quien crees que perjudica la descarga de mp3s de internet?
A la compañias discograficas creo que les debe afectar, a los medios masivos de comunicacion.

¿Qué porcentaje de la ganancia de la banda proviene de la venta de discos y que porcentaje viene de la venta de entradas y merchandising?
Creo que los discos o canciones hoy en dia funcionan mas como 'avisos publicitarios' de las bandas para que puedan ir mas personas a sus conciertos, esto es lo que les permite a las bandas (de nuestro pais) entrar al negocio de la musica o mantenerse en el mismo. Por lo que la venta de entradas pasa a ser lo unico importante en una banda.

Ustedes además de los próximos cds a salier, tienen sus discos para descargarse gratis desde su página, ¿notaron algún tipo de incremento en la cantidad de público que podriamos decir que es consecuencia de compartir su música de manera gratuita para que los conozcan?.
No veo un aumento (considerable) de nuestro publico. Que el disco se baje gratis de internet no incide (en mi manera de ver) directamente sobre el público que va a recitales under. Porque si bien al disco tiene acceso mucha mas gente, el publico que va a ver recitales es reducido, no esta tan desarrollada la cultura de ir a ver cosas nuevas.

¿Vos compras cds originales? ¿Por qué?
Hace bastante que no lo hago.

¿Bajas musica de internet? ¿Por qué?
Si, porque es muy práctico.

¿Sentis que tener tanta música disponible al alcanze de la mano, algo impensado cuando empezaste a descubrir bandas, hace que hoy en dia se valore menos a los grupos? ¿O es mejor asi que andar corriendo atras de algun k7 grabado como era antes?
No creo que sea una cuestion de disponibilidad. Tampoco que a los grupos se los valore menos (si es que alguna vez se los valoro masivamente).
Siempre existio un publico masivo que consume musica la cual lo tiene como un pasatiempo y un grupo mas reducido de gente a la cual la musica le representa algo muy importante en su vida, la que en los 90 iba a parque rivadavia a comprar cassettes o la que actualmente descarga musica por internet, la que va a recitales, la que comparte musica con sus amigos, la que quiere formar bandas, la que no tiene compilados en los reproductores de mp3 . El motivo es y sera el mismo (por ahi lo primero tenia un poco mas de romanticismo): El amor a la música.

En definitiva creo que internet es gran herramienta para difundir música, lo que para mi no cambio mucho es el interes de ese público masivo por las cosas nuevas.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente la sección. Esta muy bueno poder darle manija a las nuevas formas y las ideas que andan dando vuelta acerca de esto.
Y cada vez me gusta mas el nuevo stayfree. Saludos!
Nestor

J dijo...

Seria:"Para Ulrich que lo mira por TV"
El enano es el liero.

Barbaraambar dijo...

Lo bueno de difundir esta info es que nos dan letra para entender y defender la "piratería".
Gracias.

Maderman dijo...

Para tomar prestado un término que usa una profesora mía, no es piratería sino socialización de la cultura.

Facu dijo...

Hay por ahi un documental de un metalero que fue por el mundo apra ver las distintas cultaurasddel metal y habia muchoslugares donde nno llegaban ni por asomos los discos, entonces la unica manera de escuchar algo era vía internet.

Y creo que el problema lo tienen los que más "plusvalía" intentan darle a los discos, alguna vez dijo Ivan Noble en una entrevista, "a mi de cada disco mio que se vende no me llega ni 1$" , refiriendose literalemtne a lo que recibia por disco vendido.

Tema aparte, recuerdo muy claramente la diferencia cuando compraba discos, por un lado los que eran como Mezmerize de System of a Down, con todo un arte en el disco y el mismo con una muy bonita caja de carton, mientras uqe las disqeuras sacaban otros como el Unplugged de Nirvana con una caja lamentable y un librito interior que daba pena. Los 2 tenian el mismo costo practicamente. Así no daban ganas de comprar los discos.

Exclente la nota :D

Chelo Candia dijo...

hacia rato que no pasaba por el blog, me gustó mucho esta nota, sobre este libro. me estoy bajando el pdf completito. Agradezco el dato. no lo conocía.

Sebastián dijo...

Muy buena la nota.
En pocas palabras resume una discusión inútil que vienen teniendo la industria del copyright y el público.
Es exelente la edfinición que dió el guitarrista de Superheroes..Las canciones hoy en día (y en realidad creo que siempre fué así) son un medio de publicidad para que la gente vaya a los shows.

aleSubliminal dijo...

hola!

muy buen artículo, cada vez mejor el sitio!!

y totalmente de acuerdo con el mensaje, internet debería ser un medio más o EL medio de difusión de las bandas, siendo que su ingreso fuerte, como lo dice don Sebastián, está en los recitales.

un abrazo che, aguante estei fri!

Sanguche dijo...

El documental al que Facu hace referencia se llama "GLOBAL METAL", y ahi sale el ex-amigo Ullrich, de algun modo, retractandose por lo hecho con napster, reconociendo la derrota.
Muy recomendable el Documental.

En cuanto a la nueva seccion, esta muy bueno. Mentiria si digo que es original, pero esta copado que se muestre la opinion de las bandas independientes y un poco mas under que las que normalmente opinan sobre la cuestion.

Adió

che rogelio dijo...

un pequeño paso para la musica...y un gran salto para la humanidad.
O sino un pequeño paso para el hombre...y un gran salto para la musica...
da igual, la idea es la misma.

como musicos tenemos que ser cada vez mas artistas y menos vendedores o comerciantes...y eso esta muy bueno!!

InDiEgEnTe dijo...

yo lo pondria en una balanza, xq comprar muy cara o cotizar la musica de algunos q ya no lo hacen x amor a la musica como tal, ejemplos de bandas q solo estan x negocio sobran, sino q son los "reencuentros" en lo personal se me hace una mamada, en cambio poner tu musica a disposicion de todo el MUNDO es como una mejor via, la verdad habra a quien le guste lo q haces y x lo tanto te apoyara con algo simbolico(economicamente hablando, pues tampoco vamos a comer de " felicidades q chingon tocas"), es como el wey q se pone en una plaza a disposicion de todoS y la gente le da varo como un reconocimiento



eso pienso yo